Foto de Prensa Libre
El día domingo Prensa Libre publicó un interesante artículo donde indica que un estudio conducido por la asociación católica Ayuda a la Iglesia Necesitada (AIN) arroja un 50% de población evangélica en Guatemala, cuando hace 20 años o algo así el 100% se profesaba católico.
Se mencionan algunas de las razones para el crecimiento de las iglesias evangélicas así como los "objetivos" del ataque de los pastores contra la religión católica (la devoción a los santos, el culto a la virgen, etc.). Pero en realidad no necesitamos tanto que nos digan del avance del protentastismo cuando encontramos por todos lados que la gente católica ya no son los más sino los menos...
Y, desde mi punto de vista, hay dos razones para esto:
La primera es que el mensaje de los evangélicos es más optimista que el católico. Desde el llamado "evangelio de la prosperidad" hasta la forma de afrontar la vida, el evangélico es más inclinado a "hacer" que a "dejarse hacer" como lo enseñan los curas católicos. El pastor motiva y el cura regaña.
La segunda razón es una cuya importancia no puede soslayarse y es que la religión es buen negocio. Todos los pastores son muy prósperos, los fieles son disciplinados en la entrega del diezmo y los mecanismos de control, a través de constancias de trabajo y una "gentil persuasión" aseguran que el diezmo sea efectivamente cobrado. Así que mucha gente tiene motivación de iniciar una iglesia, a fin de compartir "las bendiciones".
Y en un país de 13 millones de habitantes donde más de la mitad de la población o no sabe leer o apenas puede leer, los pastores tienen un terreno fértil para hacer su labor de "conversión".
Mientras no lleguemos a una situación como la de Irlanda... Dicen que en un bar un individuo se acerca a otro y le pregunta "¿Usted es católico o protestante?" mientras se prepara a desenfundar su arma. El otro individuo le contesta: "Ninguno de los dos, soy ateo". A lo que el primer tipo le contesta "¿Ateo católico ó ateo protestante?".
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